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27. LA RADIO SE OYE PERO LA TELE SE VE Y SE OYE

25 Feb 27. LA RADIO SE OYE PERO LA TELE SE VE Y SE OYE

 

Día 27 Febrero 2012

20:30h Utopic Us , Calle Concepción Jerónima 22

Desarrollador de la performance: Francine Galvez, Raul Cimas, Olivia Lopez + Abajo Izquierdo y Ángel Román

… en directo en streaming por Referencia

 

“La radio se oye, pero la tele se ve y se oye” es el nombre de la vigésimo séptima performance desarrollada por Abajo Izquierdo y Ángel Román, con la colaboración de Francine Gálvez, Raúl Cimas, Olivia López .

 

La gente ha comenzado a llegar a la sala del Utopic_Us I y se ha ido sentando en frente de un telón negro, de una radio y de una televisión. Abajo Izquierdo ha salido de detrás del  telón y ha explicado el nombre de la performance que hace referencia a una conversación que tuvo con su abuela:

 

  • Abajo Izquierdo: Abuela, ¿esta radio funciona?

 

  • Abuela: Claro que funciona. Nos la compramos y luego salió la tele. Ya sabes, la radio se oye y la tele se ve y se oye.

 

La vida quiso que la radio la heredara Abajo Izquierdo y esa misma radio es la que se ha podido ver hoy en la performance.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Inicialmente hace días tenia una idea sobre esta performance pero la propia evolución del proyecto 29 días 29 performances  ha hecho que diera un giro mas critico ”Abajo Izquierdo

 

Al terminar la presentación, la sala se ha quedado en penumbra y se ha iluminado la radio. De esa radio ha salido una voz hablando sobre los medios de comunicación. Cuando ha terminado se ha dejado de iluminar la radio para dar paso a la televisión. En la tele han aparecido dos presentadores con la imagen en negativo (como los negativos de los carretes de las cámaras) donde lo blanco se ve negro y lo negro se ve blanco. La presentadora ha comenzado a leer otra parte del texto sobre los medios de comunicación. Cuando ha terminado, los dos presentadores se han mirado de frente y han comenzado a quitarse la pintura de la cara. En el monitor de la tele no se veía la pintura, sólo se podía apreciar las manchas que salían sobre sus caras. El que estaba negro comenzaba a verse en blanco, y la que estaba en blanco se veía en negro. Es lo que tiene proyectar la imagen en negativo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mientras los dos presentadores se limpiaban la cara de pintura, Abajo Izquierdo iba alternando la imagen de la tele con la del negativo y la imagen real que era donde se veían las caras pintadas. Al estar más o menos limpias las caras han vuelto a mirar a la cámara y el presentador ha leído la última parte del texto. Cuando ha terminado el texto se ha pintado la imagen en negro con pintura , un fundido a negro pictórico y ha acabado la performance .

 

 

 

 

 

 

 

Esta performance ya tiene dueño es de Alberto Acinas

 

(Lo que no se veía)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El texto de Angel Roman, locutado en la performance:

Radio

 

El cambio de milenio ha transcurrido con unas sutiles tácticas que han modificado las relaciones de poder, y las estrategias que generan con ello. Los medios de comunicación, la información y el mundo de la imagen son las herramientas que usa la cultura predominante para mermar la libertad de pensamiento, y potenciar los discursos que fortalezcan la unidad de los centros de la supremacía de los Estados.

 

La sociedad actual vive un comienzo de milenio enrarecido ya que especula la intimidad a través de una lógica comunicativa, donde lo verdaderamente importante es la exhibición de la emoción. La información se ha convertido en un asunto personal. Los media, desde que son conscientes de ser el cuarto poder, se han vuelto un contenedor de información inservible.

 

Televisión

 

1ª Parte

 

La imagen representa la culminación de una estrategia de la representación premeditada desde el epicentro de los media. Es el reverso de las nuevas tecnologías implantadas en las sociedades modernas, exhibición obscena de la propia imagen, –fotografiada, grabada, retocada, etc.-, que conduce inevitablemente a la multiplicación de sus pantallas y sus significados a través de los numerosos canales reproductivos: Internet, televisión, radio, prensa… Excesiva información que conduce a la desinformación, a la retórica persuasiva del ruido.

Todo esta abocado al terror, un estado emocional mantenido desde la imagen de cualquier pantalla. Una imagen vírica, infectada de una humanidad que comunica pero ni entiende ni empatiza, es la “nueva carne”, la nueva piel de la ciudanía en el nuevo milenio, que aspira a la globalización sin dejar un hueco al otro, es decir, a otras culturas, a otras formas de pensar.

 

2ª Parte

 

Tecnología, poder e información se alían para acomodarse en una sociedad que no sabe descifrar el lenguaje simbólico visual, asimila cualquier tipo de propuesta sin cuestionarla. Nos posicionamos en un tiempo en el que la seducción de la cultura fácil y vacía se impone en un mundo desarrollado vaticinando un sistema supeditado a los intereses transnacionales de una economía de comida rápida.

Los medios de comunicación, cada vez con menos independencia ideológica y más organización de grupo empresarial, intentan hacer una humanidad mecánica, carente de diversidad cuando lo que realmente deberían proponer es una metástasis cultural diferenciada.

 

La era de la comunicación posmoderna deja una duda razonable entre sus planteamientos, y que reside en la falta de credibilidad de su información. Un juego donde la paradoja formula un distanciamiento entre la verdad y la mentira, entre la sospecha y la certeza. Ya no es un relativismo discursivo sino una forma de espectáculo en el que también ha devorado los escenarios de los medios de comunicación, de igual manera que los discursos políticos, la religión o el arte.

 

Todo se ha convertido en un asunto mercatilista mundial con intereses particulares. Menos mal que Internet se ha catapultado como un signo de libertad que desenmasca los simulacros de los media, donde el individuo tiene la capacidad para comunicarse con otros individuos y no con audencias.

 

 

 

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